¿Cómo enfrentar la hoja en blanco?

¿Cómo enfrentar la hoja en blanco?

Cuando vas a iniciar una presentación, y, en realidad, para muchas cosas más, lo más difícil es empezar. Enfrentar la hoja en blanco puede ser una de las experiencias más complicadas por las que tienes que pasar. Cuando la observas lo único en lo que puedes pensar es que no tienes ni idea de cómo vas a dar inicio a lo que quieres hacer y, por culpa de ello, muchas veces terminas postergando las actividades que tienes que realizar.

Es normal, en muchas ocasiones, desde que estás estudiando, sientes ese temor por tener que enfrentarte a esa hoja en blanco, que no cuenta con instrucciones a seguir para conseguir lo que deseas.

Para empezar, es necesario que estés relajado, busca un espacio en el que te sientas cómodo y libre de distracciones. Esto es muy importante, porque puedes estar enfocado completamente en el desarrollo de la presentación y si de pronto algo te distrae, pierdes la concentración, y la idea que estabas realizando se esfuma.

Una vez que cuentas con ese espacio, te proponemos que hagas una microestructura, esta será tu guía para que te mantengas enfocado en el tema que quieres comunicar y no empieces a buscar elementos en otros lados, que al final no te van a servir y sólo te quitarán tiempo. Te recomendamos leer el artículo de Gerardo Betancourt, fundador de Leaderlix, quien es también experto en presentaciones en público: Los tres momentos que definen a un buen líder.

Paso a paso para enfrentar la hoja en blanco

Ahora, es necesario seguir paso a paso cada una de las instrucciones que nos propone Betancourt, porque de otro modo, todo podría derrumbarse. Él menciona que sabe que hay pasos que pueden parecer irrelevantes, pero créenos, todos tienen un propósito. Si no los sigues, es muy posible que tu presentación vaya a perder elementos valiosos al momento de terminarla.

Hoja en blanco
Foto de fotografierende en Pexels.

Entonces, lo que vas a hacer primero es una lluvia de ideas. Esta es un sistema que te permite conservar todas las ideas que surgen en un momento específico y tener un registro escrito de ellas. En este punto no hay ideas buenas ni malas, todas pueden ayudar a establecer la idea principal de la presentación.

Como puedes ver, enfrentar la hoja en blanco es un proceso que puede desarrollarse de manera atractiva, soltando bloqueos que uno mismo se coloca antes de empezar.

Después de poner todo lo que se te ocurrió durante la lluvia de ideas, es momento de darle estructura a tus pensamientos. Empieza a discriminar aspectos que no consideres tan importantes, relaciona los similares y destaca los que creas que pueden convertirse en ideas principales. Esto empezará a darle forma a lo que se convertirá en el esqueleto de tu presentación.

Preguntas clave para estructurar tu texto

En este momento, este experto te recomienda que te plantees las siguientes preguntas, para poder darle una mejor estructura a las ideas expresadas en la lluvia de ideas:

  • ¿A quién va dirigida tu presentación?

Todos los públicos son diferentes y es importante que tomes en cuenta cuál será el público de tu presentación, con el fin de que puedas elegir los temas y la forma adecuada para que la comunicación sea significativa.

  • ¿Cuánto tiempo?

No es lo mismo planear una presentación de dos horas, que una de cinco minutos. Considera siempre el tiempo, para poder brindar la mayor información posible, sin que tengas que hablar de manera atropellada y sin que se quede nada importante sin decirse.

  • ¿Qué finalidad tiene mi presentación?

Las razones para hacer presentaciones son muchas y muy variadas, tienes que tener muy bien definida la finalidad para no perderte entre los temas que vas a tratarse.

  • ¿Cuáles son mis recursos?

Considera en este punto tanto los recursos con los que cuenta el espacio en el que te vas a presentar, como los recursos con los que cuentas tú. De esta forma podrás establecer exactamente cuáles son las actividades que puedes llevar a cabo en ese lugar y con las que te sientes más cómodo.

Trata de establecer una relación entre estas preguntas y los aspectos que recogiste de la lluvia de ideas que llevaste a cabo. Betancourt remarca que no olvides que los temas que elijas, tienen que permitirte hacer aportaciones valiosas para todos los que te vayan a escuchar.

La primera versión de tu presentación

Hoja en blanco
Foto de Mikael Blomkvist en Pexels.

Después de seleccionar los temas, vas a empezar a hacer una primera versión de tu presentación, una especie de borrador que te ayudará a establecer los tiempos y la estructura de la misma.

Así sabrás qué tema poner primero, con cual se puede unir para darle continuidad, con cual vas a cerrar, etc.

Hay que generar una estructura que ayude a mantener el interés en los que te están escuchando y que no pueda llegar a confundirlos.

Betancourt propone que cuando tengas una estructura que te parezca lo suficientemente buena, te enfoques en cuidar los últimos aspectos para que la versión final de tu presentación sea inigualable.

  • Información

La información debe ser breve y concisa, es decir, que los espectadores puedan notar rápidamente el punto clave y no se pierdan entre tanto texto.

  • Fuente

Es mejor inclinarse por fuentes que faciliten la lectura, que no tengan muchos adornos y que sean fáciles de identificar. Además lo mejor es colocar una letra lo suficientemente grande como para que la pueda apreciar cualquier persona.

  • Imágenes

Las imágenes ayudan a captar la atención del auditorio, siempre que sea posible, sustituye el texto por una imagen o gráfico que dé a entender la idea que quieres demostrar. Cuida que sean de alta calidad para que puedan apreciarse correctamente.

  • Estilo

Cuida el estilo de tu presentación para que se relacione con lo que quieres comunicar.

Cuando tengas todo listo, lo único que te va a faltar va a ser ensayar, practicar tu dicción, tu postura, tu tono de voz y todo lo que haga falta para que tu presentación en público sea memorable. Sigue profundizando en este tema con el artículo: ¿Qué se necesita para hacer una buena presentación en público?

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Mariana Ortíz Loyola estudió las licenciaturas en Historia del Arte y en Comunicación. Cuenta con formación en el ámbito del Desarrollo personal, especialmente en temas de Inteligencia Emocional como el autoconocimiento y el liderazgo. Tiene experiencia como coordinadora, tutora y docente en proyectos educativos y culturales.

    1 Comentario

  1. mayo 3, 2021
    Responder

    Muy bueno

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