Inteligencia emocional en la gestión empresarial

Inteligencia emocional en la gestión empresarial

La gestión empresarial necesita, sin duda, de personas que transmitan confianza, seguridad y valoren recibir y ofrecer apoyo dentro de su equipo. Sin embargo, hay quienes se resisten a romper con métodos construidos sobre creencias limitantes, enfocadas en la figura de ese “jefe” que: domina, atemoriza, que se enfada y se decepciona constantemente. Además, hay quienes también permiten que los integrantes de su equipo se sientan forzados a callar, no sean capaces de sentir pertenencia y por ende elijan vivir desde ese “doy lo mínimo indispensable” o se retiren de ese reto.

Dentro de distintos contextos culturales, nos han hecho creer que las relaciones entre: directivos, coordinadores y gerentes, e integrantes dentro de un equipo, deben ser jerarquizadas.

Es comprensible y coherente que se otorguen mayores responsabilidades a un líder de equipo. Este obtiene así cierto control de aquello que se realiza, por fungir como aquél que requiere dar seguimiento a los avances y resultados de otros, de acuerdo a determinados objetivos. Sin embargo, no toda persona con un rol de mayor responsabilidad dentro de un equipo, es líder.

Panoramas contrastantes

Inteligencia emocional
Foto de Andrea Piacquadio en Pexels.

En un primer panorama, el cual desde nuestro punto de vista se siente arcaico, ese “jefe” elige tomar ventaja de sus responsabilidades y actividades. Además, tiende a no reconocer a los miembros del equipo desde el respeto, la comunicación efectiva y la confianza. En este caso, creemos que es inevitable que el ambiente laboral del día a día llegue a ser tóxico para todos.

¿Para ti, hay coherencia en esta persona? A nuestro parecer no la hay, puesto que esta demuestra ser alguien que está viendo por sus propios intereses, que está proyectando negatividad, que está restando al equipo. No es correcto considerarlo un líder.

En cambio, podríamos mirar otro panorama, en el que el líder continúa fortaleciéndose desde el conocimiento y la práctica consciente de su inteligencia emocional. Además, para conseguir sus objetivos, este impulsa a los demás al reconocerlos a través de una comunicación horizontal y con escucha activa gracias a su apertura y empatía.

Cabe remarcar también, que este líder da su atención a identificar cada vez mejor las habilidades, talentos y puntos de mejora de aquellos que forman parte de su equipo. Su visión va más allá de su propio crecimiento, este cree en un crecimiento en conjunto. Hablamos entonces de una gestión empresarial sana y funcional. ¿Qué panorama prefieres?

El trabajo en equipo en tu gestión empresarial

Al formar parte de un proyecto, negocio o empresa, queda claro que cada uno de nosotros será responsable de ciertas actividades en su trabajo diario. Una persona que suma al equipo es aquella que está consciente de que es una parte de ese todo que se está construyendo en conjunto.

El trabajo en equipo es una práctica clave para el crecimiento personal y profesional de cualquier persona.

Recuerda que como todo ser humano es único, es inevitable que surjan ciertos roces, discusiones y obstáculos dentro de las relaciones interpersonales que se desarrollen entre:

  • empleados
  • integrantes de un equipo y su líder
  • directivos

Es parte de nuestra realidad, ya que no podemos compartir siempre los mismos puntos de vista, percepciones y maneras de reaccionar. Por ello, es indispensable que cada uno dé prioridad, en su camino personal, a su autoconocimiento y a su gestión emocional para seguir puliendo sus maneras de responder ante desafíos.

¿Acaso no es esencial hacer lo posible por vivir con coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos? Si quieres profundizar en el tema de la gestión emocional, te invitamos a leer este artículo.

Invertir en ser “prevencionista” en vez de dedicarse a apagar fuegos

Inteligencia emocional
Foto de fauxels en Pexels.

¿Por qué ir todos los días al trabajo a hacer de bombero, intentando apagar un fuego tras otro?

El Dr. Marc Brackett, experto en Inteligencia Emocional, comparte en su libro Permission to feel, su reflexión acerca de esa cultura concentrada en tener que atender graves problemas en el ambiente personal y laboral, por falta de organización, de comunicación efectiva, de expresión a nivel emocional.

Él propone que elijamos ser “prevencionistas”, funcionando desde la prevención y desde una gestión constante y enfocada en el trabajo diario.

Evitemos vivir siendo “inversionistas” por:

  • intentar sobrevivir rushes constantes de estrés, enfado y ansiedad.
  • vivir con constantes quejas.
  • situaciones en la que nos sentimos haciendo “patadas de ahogado”, de manera incluso repetitiva.

 ¿Has vivido desde ese rol de bombero o consideras que estás desarrollando una cultura prevencionista en tu negocio? Cierto es que podemos ser bombas de tiempo si:

  • decidimos que nos controle una actitud de procrastinación.
  • rechazamos expresar cómo nos sentimos.
  • decidimos levantar muros y corazas para impedir comunicarnos de manera consciente y presente con los demás.
  • nos resistimos a seguir una planificación, en la que el esfuerzo constante aporte de manera positiva al ambiente laboral, del que formamos parte. 

Reconoce en qué panorama estás ahora

Te invito a que mires hacia dentro para evaluar si te faltan recursos de Inteligencia Emocional y/o si estás trabajando con personas que carezcan de ellos. Ese es el punto de partida, porque es clave reconocer que puedes elegir tomar acción al respecto, para transformarte en esa persona conectada consigo misma, que construye relaciones interpersonales sanas y positivas, que elige ser líder y que aprecia aportar desde una gestión empresarial que impulse una cultura de responsabilidad, respeto y  sobre todo de coherencia.

Podría interesarte: ¿Realmente sirve de algo preocuparse?, conversación de Gerardo Betancourt, fundador y CEO de Leaderlix, con el experto Jesús Matos.

Si quieres conocer más acerca del Dr. Marc Brackett, te recomendamos leer: ¿Es posible vivir sin ansiedad y sin depresión?

Mariana Ortíz Loyola estudió las licenciaturas en Historia del Arte y en Comunicación. Cuenta con formación en el ámbito del Desarrollo personal, especialmente en temas de Inteligencia Emocional como el autoconocimiento y el liderazgo. Tiene experiencia como coordinadora, tutora y docente en proyectos educativos y culturales.

    1 Comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *