¿Es posible vivir sin ansiedad y sin depresión?

¿Es posible vivir sin ansiedad y sin depresión?

¿Sabías que la ansiedad y la depresión se consideran dos de los más “grandes males” de esta época? Actualmente, hay cada vez más personas viven, en cierto grado o de manera grave, con alguno de estos trastornos o con ambos. Por eso, es muy importante que seas capaz de reconocer lo que pasa y de identificar qué puedes hacer cuando tú o alguien cercano a ti está experimentando alguno. La ansiedad y la depresión son trastornos que pueden gestionarse, con el apoyo necesario. Vive con salud y bienestar siendo “prevencionista”*.

Una posible consecuencia del contexto mundial, en el que estamos viviendo desde el año pasado, es que haya malestares a nivel emocional que aparezcan y se intensifiquen de manera rápida. Vivir por ejemplo con incertidumbre en aspectos como el económico y el laboral, puede generar en nosotros un desequilibrio que llega a afectar nuestras dimensiones: mental, corporal, emocional; así como la relación con uno mismo y con los demás. 

¿Conoces sobre la ansiedad y la depresión?

Ansiedad
Foto de Andrea Piacquadio en Pexels.

En este artículo, nos hemos interesado en desarrollar un contenido desde la Inteligencia Emocional, acerca de este amplio tema. También hemos podido nutrir este texto con referencias y reflexiones propias de Gerardo Betancourt, fundador y CEO de Leaderlix, quien aclara que si bien no es experto en el tema y no es psicólogo ni psiquiatra, le parece valioso compartir aquello que ha aprendido principalmente desde su observación y su experiencia de vida.

Si bien hay ocasiones en las que tenemos la oportunidad de conversar con especialistas acerca de un tema como este, aquello que te presentamos hoy no puede ser  tomado como verdad absoluta. Lo que sí nos gustaría, es que consideres esta lectura con el fin de reflexionar acerca de tu perspectiva con respecto a este tema, sea que resuene contigo o no; para que tal vez puedas estar dispuesto a replantearte ideas que detectes que son creencias que limitan tu crecimiento personal, o para ampliar tus horizontes al ver más allá de lo que conoces hoy en día.

La ansiedad y la depresión pueden llegar de manera abrupta

Hay dos posturas principales, que queremos compartirte, relacionadas con la ansiedad y la depresión, de los que se habla mucho en la actualidad. Ambas muestran tanto puntos en común, como diferencias en cuanto a su aparición y desarrollo en la vida de una persona. 

La primera postura que queremos compartirte, se enfoca en la depresión y la ansiedad como trastornos principalmente mentales, causados por desajustes químicos en el cerebro de la persona que los presenta. ¿Qué los detona?

Hablamos de situaciones traumáticas, extremas e intensas que son difíciles de tratar sin el apoyo de especialistas. Estas pueden ser causadas por eventos detonantes como: una ruptura de pareja, la pérdida de alguien importante, el abuso de sustancias, entre otros. Es posible que esa persona experimente entonces un nivel muy elevado de estrés y que se sienta sumergida en un torrente de emociones; se reflejan malestares en el cuerpo, que requieren de un proceso de gestión emocional y de apoyo en cada paso.

Esta postura muestra así, que la ansiedad y la depresión pueden desarrollarse a partir de factores externos, que van más allá de tu control y que posiblemente se presentan en tu vida de manera abrupta, afectándote en muchos niveles tanto para tu persona como para tu entorno. 

Tu enfoque en la gestión de la ansiedad y la depresión

Ansiedad y depresión
Foto de Nathan Cowley en Pexels.

Por otro lado, la segunda postura indica que estos trastornos pueden convulsionar tu vida, después de cierto tiempo en el que se han ido desarrollando, si se encuentran conectados con hábitos negativos con los que has elegido vivir. Nos referimos esta vez a matices que se diferencian de esos extremos, relacionados con la primera postura. Por ejemplo: la falta de ejercicio, una alimentación que no te aporta nutrientes, ser consciente de que experimentas relaciones de dependencia o conductas autodestructivas, pero no aceptas ayuda o tomas acción ante ello. Sabemos que existen estrategias dentro de campos como la Inteligencia Emocional, para que diversos malestares que surgen de estos hábitos que restan a tu energía vital, puedan ser enfrentados. Es necesario que elijas transformar aquello que está bajo tu control como responsabilizarte paso a paso de tu autocuidado, de tu gestión emocional y de tu autoestima.

Con respecto a esta postura, tú puedes cambiar tu vida con cada ajuste que requieras, al tener como objetivo seguir construyendo tu salud y continuar en tu camino de desarrollo personal. Qué valioso es reconocer que tienes el poder de convertirte e un “prevencionista” en vez de un “inversionista” – términos ocupados por Marc Brackett, experto en Inteligencia Emocional, quien reflexiona acerca de la importancia de ser personas que elijamos prevenir malestares y aspectos negativos, desde nuestro proceso de gestión emocional en vez de tener que intervenir cuando esto se nos ha ido de las manos. Sí que es posible experimentar cómo la ansiedad o la depresión, en sus matices, pueden ser prevenidas o gestionadas de una manera positiva gracias a importantes prácticas diarias como la autocompasión, el respeto a uno mismo, al descanso de nuestra mente y cuerpo, y el agradecimiento.

Reconocer que necesitas ayuda es de valientes

Es esencial que tomes en cuenta que pedir ayuda no es una señal de debilidad, es en cambio una decisión de valientes, momento clave para comenzar a recuperarte y para enfocarte de nuevo en ese camino de bienestar y salud que mereces.

Puedes acudir, dependiendo tu contexto y aquello que estás experimentando, a un psicólogo, un psicoanalista, un coach, un mentor, una figura que identifiques dentro de tu dimensión espiritual… Que sea esa persona capacitada para acompañarte en tu terapia, en tu tratamiento, en ese proceso personal. Si hoy en día vives con ansiedad, depresión o ambos, y no sabes a quién acudir, es clave dar ese primer paso al expresar, a la persona en la que confíes, sea un familiar o un amigo, que necesitas ayuda.

También es importante que te propongas intentar aceptar y reconocer que es posible que no experimentes un camino sencillo con mejoras y soluciones inmediatas. La disposición y la búsqueda por sentirse mejor es ya un buen inicio. Sin embargo, sin paciencia ni constancia, ese impulso inicial puede ser en vano, si no tienes interés en conocerte a ti mismo, en entender lo que te está pasando y en tratar de cambiar tu realidad.

Construye hábitos que aporten a tu salud y bienestar

Ansiedad y depresión
Foto de Andrea Piacquadio en Pexels.

Si mejoras tu alimentación, si empiezas a hacer más ejercicio, si pones atención en reconocer lo valioso que eres y en agradecer aquello que te hace ser tú a nivel personal y con relación a tu entorno, empezarás a notar cómo toda tu perspectiva empieza a cambiar y cómo todo eso que te parecía imposible en un inicio, se vuelve cada vez más y más real. Puedes leer: Cómo vencer el miedo y convertirlo en éxito.

Gerardo Betancourt te anima a comenzar con pasos simples, con objetivos pequeños que te permitan soltar poco a poco tus miedos y tus inseguridades. Por ejemplo, puedes reflexionar sobre una virtud o valor que sea parte de ti, como la paciencia. Si dedicas ciertos minutos a ello antes de iniciar tus actividades del día y si lo recuerdas antes de dormir, te habrá acompañado de una manera positiva.

Conectar contigo es vital. Betancourt propone que trates de recordar o anotar lo que reflexionaste el día anterior para poder retomarlo y elige sumar un nuevo momento de introspección al día siguiente. Así, en pocos días, tendrás una gran lista de virtudes y valores que te hacen ser tú, a la que puedes recurrir cuando sientas que tienes días en los que tu energía está baja o en los que sientes cierto malestar. Podría interesarte también: Deja atrás el miedo y empieza a crear.

La clave está en ti

Además de las recomendaciones que te pueda dar el especialista al que decidas recurrir, tal vez te funcione trazar un plan con acciones concretas que puedas empezar a llevar a cabo a partir de ahora. Piensa en ese plan y ve paso a paso para ponerlo en marcha. Sí que hay caminos posibles para vivir sin ansiedad y sin depresión.

Confiamos en que verás cómo te vas sintiendo mejor en ese proceso. El que sea o no efectivo dependerá en gran parte de ti ya que tu bienestar va más allá de especialistas, herramientas de Inteligencia Emocional y de todo el apoyo que puedas recibir. Todo empieza contigo y se requiere que seas el protagonista de esa transformación. 

Podría interesarte: Tú lo puedes todo: el cambio empieza por uno mismo.

*”Prevencionista” es la palabra para el término en inglés “preventionist”, que ocupa el Dr. Marc Brackett, experto en Inteligencia Emocional. Podría interesarte su libro: Permission to feel (Permiso para sentir). 

Mariana Ortíz Loyola estudió las licenciaturas en Historia del Arte y en Comunicación. Cuenta con formación en el ámbito del Desarrollo personal, especialmente en temas de Inteligencia Emocional como el autoconocimiento y el liderazgo. Tiene experiencia como coordinadora, tutora y docente en proyectos educativos y culturales.

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