Coordinación de un proyecto de diálogo entre jóvenes y funcionarios públicos para un organismo de consulta en ciencia y tecnología
Quienes emprenden en sectores basados en conocimiento rara vez tienen acceso directo a quienes diseñan la política pública que los afecta. Este caso documenta un proyecto que buscó reducir esa distancia de forma estructurada y con productos concretos.

El contexto
Un organismo de consulta en ciencia y tecnología, junto con una fundación de vinculación universitaria-empresarial y una cámara industrial, identificó la necesidad de crear un espacio formal donde jóvenes pudieran construir propuestas de política pública dirigidas a sus propias necesidades y presentarlas ante interlocutores reales en el gobierno. La iniciativa no se planteó como un foro simbólico: tenía productos entregables definidos desde el inicio.
El encargo
Leaderlix fue convocada para coordinar el proyecto de principio a fin, desde el diseño del proceso hasta la facilitación del evento de cierre. El mandato tenía dos objetivos concretos: producir un documento público con propuestas construidas colectivamente por los participantes, y lograr que esos jóvenes dialogaran directamente con funcionarios públicos sobre la viabilidad de lo propuesto.
El diseño del proceso
El proyecto se articuló en torno a un consejo de dieciocho jóvenes menores de 35 años con emprendimientos vinculados al conocimiento. El trabajo se organizó en tres mesas progresivas: identificación de retos para emprender, construcción de soluciones y, en la etapa final, diálogo directo con funcionarios públicos. Tres mentores y un facilitador acompañaron el proceso a lo largo de varios meses.
El cierre fue un evento público de presentación del documento de propuestas, transmitido en línea y seguido por varios miles de personas según los registros del organismo convocante.

Por qué este caso es relevante
El proyecto plantea preguntas prácticas sobre cómo diseñar procesos de participación que vayan más allá de la consulta y generen resultados verificables. La estructura de mesas, el perfil de los participantes y la presencia de funcionarios públicos como interlocutores reales son elementos que merecen análisis detenido.
El caso completo describe el diseño del programa, las decisiones metodológicas tomadas durante el proceso y los resultados documentados al cierre.
