Workshop de presentaciones para colaboradores de una empresa global de alimentos y nutrición
Durante la pandemia, las organizaciones migraron sus dinámicas internas al formato virtual. Para muchos equipos, eso incluyó las presentaciones: reuniones, actualizaciones de área, reportes de resultados. Con el tiempo, ese formato acabó afectando la calidad de la comunicación: las presentaciones perdieron estructura, claridad e impacto.

Este caso documenta cómo una empresa global del sector de alimentos y nutrición, con operaciones en México, respondió a ese problema con una intervención concreta.
El contexto
El área de recursos humanos identificó que la calidad de las presentaciones internas había bajado durante el período de trabajo remoto. La transición al formato virtual no había ido acompañada de herramientas para comunicar con claridad en ese entorno, y los hábitos adquiridos persistían incluso al regresar a la presencialidad.
La organización buscaba una solución práctica: no una capacitación extensa, sino un espacio de aprendizaje que generara resultados visibles en poco tiempo.
La intervención
Leaderlix diseñó e impartió un programa de medio día dirigido a colaboradores de distintas áreas, convocados por recursos humanos. El programa se articuló en torno a tres ejes: estructurar presentaciones con una idea central clara, captar y sostener la atención de la audiencia, y aplicar esos recursos tanto en entornos presenciales como virtuales.

El diseño cuidó cada elemento de la experiencia —materiales, secuencia de contenidos, duración de los ejercicios— con un criterio específico: que el aprendizaje ocurriera durante la sesión, no como tarea pendiente para después.
Algunos aspectos relevantes del caso
Tres características hacen de este proyecto una referencia útil para otras organizaciones. Leaderlix ya había trabajado con esta empresa anteriormente, lo que refleja una relación de continuidad. El patrocinio del área de recursos humanos permitió convocar a colaboradores de múltiples áreas en una sola instancia. Y el formato de medio día demostró ser suficiente para atender una necesidad concreta y bien delimitada —sin requerir una intervención de mayor escala.
El caso completo detalla los objetivos acordados con el cliente, el diseño del programa y los resultados documentados.
