Cómo un ejecutivo de tecnología pasó de leer sus diapositivas a contar una idea que se queda

Cómo un ejecutivo de tecnología pasó de leer sus diapositivas a contar una idea que se queda

Leaderlix2 de noviembre de 2026
Cómo un ejecutivo de tecnología pasó de leer sus diapositivas a contar una idea que se queda

Cómo un ejecutivo de tecnología pasó de leer sus diapositivas a contar una idea que se queda

El punto de partida

El protagonista de este caso es un ejecutivo de una empresa global de tecnología, responsable de ayudar a pequeñas y medianas empresas de la región a crecer en otros países. Durante años dio presentaciones comerciales a directores de marketing y se había acostumbrado a hablar en sesiones en línea ante decenas de personas. Empezaban a llegarle invitaciones para hablar en foros externos y ante auditorios grandes, y sentía que le faltaban herramientas para hacerlo bien en persona.

corporate business professional technology slide presentation
Foto: Pavel Danilyuk / Pexels

Él mismo describió sus dudas. Al terminar una conferencia en línea pensaba que la pudo haber contado de otra forma. A veces leía las diapositivas como si diera un noticiero, y en un auditorio presencial se le llegaba a trabar la voz. También había notado que en su empresa a quienes se vuelven ponentes en foros les va bien: crecen internamente y amplían su red. Buscó por iniciativa propia un acompañamiento individual y lo inició con una llamada de alineación para definir objetivos.

Lo que trabajó

Un objetivo en cuatro niveles. Como resultado de mediano plazo se planteó empezar un camino de posicionamiento como ponente en temas de innovación e inteligencia artificial aplicados a empresas de la región. Como aprendizaje central eligió el tratamiento correcto de la información técnica en sus presentaciones, desde la preparación.

Evidencia unida a historias. A lo largo de las sesiones aprendió a presentar evidencia y a asociarla a una historia, en lugar de dejar los datos solos en la diapositiva. Su presentación de práctica combinaba estudios sobre el desarrollo del talento, un video y una historia personal de su carrera.

Una sola idea. El trabajo más fino fue de enfoque. El coach usó una frase sencilla: quien caza dos conejos no caza ninguno. Su presentación tocaba varios temas a la vez, aunque todos apuntaban en la misma dirección. Se reescribió la idea central en una frase: la mejor forma de llegar al trabajo de tus sueños no es solo acumular conocimientos y habilidades, sino tener claro el objetivo y no darse por vencido. Después se ajustó la presentación para decirla de forma explícita, en una diapositiva propia, antes de los puntos que la sostenían.

Pensar en una persona concreta del auditorio. Para darle sentido a esa idea, el coach le pidió imaginar a un asistente con nombre propio que estuviera a punto de rendirse en algún proyecto, y preguntarse qué necesitaría escuchar. Como suele decirse, la gente necesita más que le recuerden las cosas que aprenderlas por primera vez.

corporate business professional technology slide presentation
Foto: Pavel Danilyuk / Pexels

Ensayar hasta dominar. Dio la misma presentación unas seis o siete veces en sesión. Con cada ensayo sabía qué venía antes de cambiar de diapositiva y ganó un ritmo más fluido.

Los resultados

Lo que se observó y se acordó en las sesiones de cierre.

  • Dominio de la presentación: después de varios ensayos presentaba con más control y fluidez, y con la idea central dicha de forma explícita.
  • Confianza para nuevos temas: dijo sentirse con confianza para tomar contenido técnico sobre inteligencia artificial y armar con la misma estructura una presentación propia para emprendedores y estudiantes.
  • Plan concreto: se comprometió a preparar en pocas semanas una presentación sobre innovación con la estructura trabajada y a aceptar, en los meses siguientes, una de las invitaciones a hablar que antes había dejado pasar, de preferencia ante un auditorio presencial.
  • Valoración: al terminar las más de veinte sesiones se ofreció a compartir lo aprendido con su propio equipo.

Lectura del caso

Mucha gente con experiencia en presentaciones comerciales descubre que hablar en un foro es otra disciplina. En una reunión de venta se informa y se persuade sobre un producto. En un foro el auditorio tiene que salir con una idea que le sirva. El caso muestra que el cambio más importante no fue de estilo, sino de enfoque: reducir todo a una idea y ponerla al centro.

También muestra el valor del ensayo repetido con retroalimentación. Presentar la misma pieza varias veces no la vuelve rígida: la vuelve propia, y eso libera atención para conectar con el auditorio en lugar de recordar qué sigue.

Empieza aquí

¿Listo para dar el primer paso?